Intolerancia a la fructuosa: Síntomas y tratamiento

En este apartado podrás conseguir toda la información necesaria aceca de la intolerancia a la fructosa y de cómo reconocerla y tratarla. ¡No te lo pierdas!.

¿Qué es la fructosa?

Para comenzar, vamos a conocer qué es la fructosa: Se trata de un tipo de azúcar que podemos encontrar en las frutas, aunque cada una con distintos niveles.

La fructosa le aporta energía a nuestro cuerpo, es un de monosacárido, un tipo de hidrato de carbono que aunque nos da este vigor diariamente si lo consumimos.

¿Por qué hay quienes no la toleran?

Aunque, como ya hemos mencionado, este elemento da energía a las personas, existen organismos humanos que no toleran la fructosa, es decir, que al pasar la misma por el intestino no es absorbida de manera correcta y por ello se rechaza.

Esto quiere decir que, al no poder ser metabolizada una cierta cantidad diaria de fructosa por nuestro intestino delgado, se traslada al intestino grueso lo que termina por causar flatulencias y otros síntomas que ya explicaremos más adelante.

El asunto no tiene que ver necesariamente con la cantidad de fructosa que se ingiera diariamente sino con la capacidad del cuerpo de asimilar ciertos niveles. Por ejemplo, el promedio de consumo diario está en 35 gramos diarios, sin embargo hay quienes con 25 gramos ya se saturan. 

Síntomas

Cada cuerpo puede reaccionar a cantidades diferentes de ingesta de fructosa, pero en sí los síntomas suelen ser los siguientes:

  • Flatulencias e hinchazón abdominal es el principal síntoma que se puede presentar y el más evidente, en algunas personas pueden aparecer cólicos y diarrea.
  • Altera la flora intestinal, que resulta una parte del cuerpo que se responsabiliza por el sistema inmunológico.
  • Afecta directamente el estado de ánimo de las personas. Esto se debe a la falta de sintetización de serotonina, lo que se encarga de controlar el ánimo.

Pruebas para detectarlos

Ahora bien, qué pasa si puedes detectar de cierta forma algunos síntomas de intolerancia a la fructosa pero aún así deseas conocer si realmente esa es tu condición. Por otro lado, diferenciar bien que tener problemas para digerirla no es igual a la intolerancia.

Lo primero que podemos decir es que una prueba genética puede ayudar, ya que esta intolerancia puede ser hereditaria, por falta de una enzima del hígado.

Existe también el test de hidrógeno espirado o del aliento. Con esta prueba se puede medir cuál es la falta de hidrógeno en el aliento ya que al ingerir la fructosa, se desmejora el hidrógeno.

También puedes ir probando consumiendo diferentes dosis de fructosa y las vas aumentando poco a poco observando bien cuáles son los síntomas que te producen a medida que vas ingiriendo más.

Qué hacer si tienes intolerancia a la fructosa

Uno de los errores más comunes de las personas al determinar que son intolerantes a la fructosa es dejar de comer frutas. Nuestro cuerpo necesita fructosa para poder tener energía, lo que debes hacer es fijarte bien cuáles son las cantidades que tu cuerpo tolera.

Además, es sumamente importante acudir al nutricionista, quien te ayudará a revisar cuáles son las frutas que realmente puedes o no comer.

Existen una cantidad de alimentos en específico que, de manera general, no se recomiendan para las personas intolerantes a la fructosa, estos son:

  • Alimentos ligth.
  • Cereales de desayuno.
  • Zumos y néctares de piña, pera y manzana.
  • Higos secos.
  • Frutas como: Dátil, caqui, manzana, pera, melocotón o mango.
  • Azúcar refinada.
  • Siropes de agave o arce.

Además es importante que tomes en cuenta alimentos que sí son favorables para quienes sufran de intolerancia a la fructosa:

  • Stevia.
  • Frutas enteras.
  • Almendras, castañas, cacahuates.
  • Papaya, aguacate, coco.

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